PRESENTACIÓN

LAS PENAS CON HUMOR SON MENOS PENAS

Este es el blog suboficial de PENURIAS EXQUISITAS, mi primera novela. Pero, sobre todo, es un espacio dedicado a la literatura de humor en el sentido más amplio de la expresión. Si un relato entretiene a quien lo lee y le ayuda a olvidarse de sus problemas por unos instantes, bienvenido sea. Aunque en el texto no se realice un alarde estilístico o se haga una brillante reflexión filosófica o futbolística. Como diría un albañil: cuanto más divertida sea una obra, mejor. En palabras de Mariano, el protagonista de esta novela, "Si, además de entretener al sujeto lector, se provoca su hilaridad, se cobran dos volátiles de una detonación."


viernes, 21 de febrero de 2014

LA COMUNICACIÓN TIENE MUCHA GUASA

 
      Llegué a la puerta del Satélite sobre la una, después de cenar unas pizzas con mis compañeros y tomarme dos birras en nuestro piso para calentar motores. Era sábado y mis colegas tenían que quedarse a estudiar para un examen, así que decidí salir solo. Otro compañero de la Facultad me había dicho que en el Satélite había cantidad de pivones y era fácil pillar cacho. Me había afeitado, puesto fijador y vestido con mi única americana para que los de seguridad me dejasen entrar en el local. Me miré al espejo y me di cuenta de que le daba una aire a Mario Casas. Molaba tanto mi look que me hice una foto antes de salir de casa y la puse en mi perfil del WhatsApp.
     Mientras hacía cola para entrar en la disco, aproveché para intercambiar varios mensajes por WhatsApp con mis amigos bromeando sobre los gorilas de la puerta y un hipotético tacto rectal a mi persona. Pasé el control sin problemas. El Satélite estaba animado, pero no lleno. Me acerqué hasta la barra y pedí una cerveza. Hice una foto de la pista de baile en la que salían varias chicas buenísimas y se la envié a los colegas por WhatsApp para darles envidia. Al poco, se me acercó un pivón de los que bailaban en la pista. Pidió una Coca-Cola al camarero y me habló:
-Hola, soy Mónica.
-Hola -contesté sorprendido. No estoy acostumbrado a que me entren las pavas guapas.
-¿Cómo te llamas?
-Eduardo –respondí mientras pensaba en enviarle un WhatsApp informándole de que yo era de Cuenca, estudiaba tercero de Derecho, era miembro del equipo de rugby de la Uni, me gustaba el cine de ciencia ficción y era la primera vez que estaba en el Satélite.
-Mola la música, ¿verdad?
-Mola –contesté antes de hacerle un scanner completo. La pava estaba buenísima y llevaba un vestido muy ajustado que le marcaba unos melones perfectos-. ¿Y tu móvil? -pregunté dispuesto a conquistarla.
      -No lo cojo nunca cuando salgo de fiesta.
     -Vale –dije decepcionado. Si hubiera tenido móvil le habría dicho por el WhatsApp que era la chica muy sexy de la discoteca y que se parecía a Jessica Alba.
    -Está canción me encanta, Eduardo -dijo cuando empezó a sonar un tema nuevo-. ¿Bailamos?
     -Vale.
     Me cogió de la mano y tiró de mí. La seguí en silencio hasta la pista. Comenzó a bailar como una gogó mientras yo apenas era capaz de menearme. “¡Qué pena no poderle mandar un WhatsApp para decirle lo dulces que eran sus ojos almendrados, lo bonita que era su sonrisa y lo sensual que resultaba su danza!”, pensé.
     -¿Te gusta Ryanna, Eduardo? -me preguntó acercando los labios a mi oreja a mitad de canción.
     -Sí -contesté acelerando mis movimientos para demostrarle la veracidad de mi afirmación.  
     Cuando cambiaron la música, Mónica volvió a cogerme de la mano para conducirme de regreso a la barra. Se secó las gotitas de sudor de su frente con una servilleta y bebió un largo sorbo de su refresco. Yo apuré mi birra sin poder apartar los ojos de su cara.
     -¿Estás bien?-me dijo.
     -Sí –respondí, mientras pensaba que por WhatsApp le habría dicho que el sudor que perlaba su frente hacía su rostro aún más hermoso o que me moría por probar sus labios de fresa.
    -Voy un momento al baño, cariño -afirmó antes de darme un beso en la mejilla.
    -Vale.
    -Y, cuando salga, nos vamos a tomar algo a un sitio más tranquilo –añadió sonriente.
     Me quedé mirando su cuerpo perfecto alejarse mientras maldecía mi mala suerte. No podía ligar con aquel pivón. ¿Cómo iba a decirle lo que sentía por ella si no llevaba móvil? ¿Por qué me tocaban siempre las más raritas? ¿Cómo se iba a enrollar nadie con una tía que se dejaba su smartphone en casa? Imposible hablar con ella. ¿Cuál sería la siguiente sorpresa? ¿No disponer de Wi-Fi en su piso? ¿No tener cuenta en Facebook?... Una locura. La sociedad estaba enferma. La gente ya no se relacionaba. No hablábamos y, al no comunicarnos, los individuos nos estábamos deshumanizando.
     Abandoné el local a toda prisa, no quería que la tía rara me pillara. De camino hacia nuestro piso de estudiantes, le escribí un WhatsApp a mi compañero de la Facultad: “Las tías del Satélite son todas unas frikis”.

lunes, 27 de enero de 2014

MI ABUELITO

                                                       
    Ayer no limpiamos la cocina. Ya teníamos la vapor-esta preparada. Pero vino mi tía Cristina. Es la hermana de mamá por parte de padres. No veía a mi tía desde la última vez. Ellas se metieron dentro del salón. Para tomar té y hablar de cosas de mayores. Mi tita estaba muy enfadada de los nervios. Mi mamá me mandó  a mi cuarto a jugar con los juguetes. Pero yo las es pillé desde la puerta.
    Mí  tía perdió la postura y se puso a gritar como una foca. Decía que el abuelo es un obeso sensual. Yo no comprendía porqué lo decía. Mi yayo está cada vez más delgado de su cuerpo. Que es un  macaco .Eso sí. Algunas veces huele a pis. Que al morir mi abuelita él se volvió un divertido. Como si eso fuera malo. A mí, siempre me hace reír de mucha risa con sus bromas. Que se volvió un desviado. Sí que tiene joroba. Pero casi no se le nota cuando duerme. 
    Después mi tita dijo que una pez-cora nos iba a dejar sin nada del abuelo. Que se la con trajo en un viaje a Brasil. A lo mejor, no se había puesto la inyección vacuna. Mamá dijo que era un enfermo sensual. Y por eso tomaba muhcas pastillas azules. Entonces me di cuenta de que mi yayo está malito de su cuerpo. Con lo bueno que es conmigo. Siempre me trae regalos y cosas de sus viajes.
   Según mi tía, la pez-cora  lo tiene bien agarrado de los gitanales. Los gitanales de los niños se componen de  pene y tentáculos. Lo aprendí en el cole. Que se lo iba a chupar todo. Debe ser como la vez que cogió malas-patas nuestro Sultán. Los bichitos se le agarraban y le chupaban la sangre. El pez le estará chupando la sangre líquida a mi yayo por los gitanales.
   Luego, mamá le dijo que había que buscarle las cosquillas al bicho para que suelte al abuelo. Yo creía que los peces no tenían cosquillas. Como no tienen pieses. Y mi tita, que era imposible sorprender al pez-cora y quitárselo de encima. Debe ser un pez muy serio. Que íbamos a perder al abuelo. Es lo mismo que dijo el vete-urinario cuando Sultán se puso malito. Se murió totalmente y se fue al cielo de los perros. Creo que el abuelito esta muy enfermo de salud.
    El domingo es el cumple del yayo. Haremos una fiesta festiva y vendrá toda la familia. Mi tía Cristina quiere que mamá hable con él . Para que se tome en su cuerpo una medicina que no le gusta. Cuando tuve la nuez-monía me daban un jarabe que sabía muy mal de sabor. Yo quiero mucho a mi abuelito y le voy a ayudar. Después de comer la comida, se quedará dormido en el sofá. Cogeré la tetera del té. Y le echaré el agua con vapor en los gitanales. Cogeré al pez-cora sorprendido y soltará al yayo por sorpresa. El bicho se irá al cielo de los peces y el abuelito se curará de la salud. Mamá siempre dice que el vapor, además de limpiar, acaba con los bichitos.


viernes, 10 de enero de 2014

EL GOBIERNO MULTARÁ CON 1000 EUROS A QUIEN SE TIRE UN PEDO EN SU CASA

       



EL MUDO
Redacción, 10 de enero del 2014

     Tras la reciente subida del recibo de la luz e iluminado por Unesa, la patronal de las compañías eléctricas, el Gobierno acaba de tomar una serie de medidas para regular la producción energética orientada al autoconsumo en el primer Consejo de Ministros del año. 
     A partir del próximo lunes queda terminantemente prohibida la generación de gases orgánicos digestivos (pedos) destinados ser utilizados como combustible casero para calentar el hogar o cocinar. De manera que todo ciudadano que sea sorprendido en el salón de su vivienda tirándose un cuesco mientras sujeta un mechero encendido para que el metano expulsado por su recto se queme y caldee el ambiente, será sancionado con 1000 euros de multa (que se reducirá a 500 euros si la acción se realiza en la intimidad del lecho conyugal o en los fogones de la cocina, tras canalizar el gas hacia el quemador). Para estimular al cumplimiento de la norma, se ha establecido un nuevo y elevado canon (Gravamen de Gases Gorrinos) que se aplicará a la venta de alubias, garbanzos, lentejas, puerro y coliflor para gran disgusto de los aficionados a la fabada y el cocido madrileño.
     En la misma línea, se sancionará con 100 euros de multa a todo aquel adulto que consuma alimentos que superen un valor calórico diario de 2500 Kilocalorías, ya que se ha demostrado que estos individuos no precisan consumo energético externo para mantener su temperatura y acostumbran, una vez digeridas las viandas, a ser fuente de calor para quienes se sitúan a menos de medio metro de sus carnes. También se ha creado el correspondiente impuesto (Tasa de Turrones y Tocinería) que gravará fuertemente a los dulces y los derivados del cerdo.
    Quedan totalmente prohibidas en el territorio español la venta y consumo de todo tipo de bebidas energéticas, después de comprobar que los jóvenes que consumen habitualmente Red Bull permanecen inmunes a los rigores invernales y son capaces de aguantar doce horas de botellón en un descampado vestidos con tan solo una camiseta en pleno mes de diciembre. Estas sustancias tóxicas pasan a considerarse drogas duras y su elaboración, tenencia o distribución será penada con hasta doce años de prisión. En este sentido, las bebidas alcohólicas serán gravadas con un IVA (Impuesto de Vaso de Alcohol) superelevado y el borracho que sea sorprendido in fraganti será penado con prisión permanente revisable.
     No se permitirá ningún tipo de incineración de biomasa privada (hoguera) con fines térmicos sin la previa autorización de la Delegación del Gobierno, so pena de detención del incinerador, sanción administrativa y extinción de la pira ilegal por el camión antidisturbios con cañón de agua adquirido por el Ministerio del Interior recientemente. No se salvan de esta prohibición ni los obreros de la construcción ni los ciudadanos de etnia gitana tan propensos a esta práctica de generación térmica ilegal. Y aquellos yayoflautas y alborotadores que, camuflados tras bufandas, gorros, guantes y abrigos, se instalen en las zonas soleadas de parques y avenidas para caldear sus carnes sin la oportuna autorización previa, serán identificados, detenidos y sancionados según lña nueva Ley de Seguridad Ciudadana.
     Por último, las peleas a mano limpia que tanto se utilizan en estas fechas entre los varoniles machos de nuestro país para calentarse de forma artesanal pasan a ser consideradas delito (Calentamiento Ilegítimo de Prójimo a Hostias) y serán penadas con seis meses de prisión a menos que alguno de los dos contendientes utilice arma blanca, en cuyo caso se considerará tan solo una falta administrativa y se resolverá con una amonestación policial al o los supervivientes de la pelea.

     “Con todas estas disposiciones, el Gobierno pretende terminar con la insolidaridad de muchos ciudadanos, que generan su propia energía sin pagar los correspondientes tributos, cosa que sí hacen las compañías eléctricas, lo que mengua los ingresos del Estado y obliga a los políticos a la dolorosa obligación de recortar servicios básicos a la ciudadanía”, ha manifestado la Vicepresidenta del Gobierno en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. “Además, se contribuye a la lucha contra el efecto invernadero porque los ciudadanos de nuestro país permanecerán tan congelados como el Salario Mínimo”, ha añadido oportunamente el ministro Soria.  

lunes, 23 de diciembre de 2013

PAZ A LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD


       

      Aún no había transcurrido un mes desde que el Ministerio desmantelara una peligrosa banda de inspectores de Hacienda que pretendía hacer su trabajo de forma impecble. También estaban recientes varios casos de jueces subversivos que, empeñados en aplicar la ley a todos los ciudadanos por igual, habían tenido que ser separados de sus cargos tras la oportuna intervención de la Fiscalía Anticorrupción. El populacho estaba nervioso y los hombres de buena voluntad veían peligrar su paz.
     Pocos días antes de nochebuena, el Ministro de Justicia ordenó retirar el spot publicitario de la Lotería Nacional y miembros de la guarnición de seguratas de Televisión Española detuvieron al autor, un conocido proabortista, porque su trabajo incitaba descaradamente al aborto (después de verlo, las gestantes tenían un deseo irrefrenable de interrumpir su embarazo para evitar a sus nascitorus el sufrimiento de vivir entre los terroríficos engendros que aparecían en el anuncio). 
     En las mismas fechas, miles de efectivos del Cuerpo Nacional de Conserjes y Porteras Uniformadas llevaron a cabo una brillante operación en la que se arrestaron a todos los miembros de la conocida banda terrorista PANDER-ETA, que pretendía sembrar el terror en todo el territorio nacional armados con zambombas y panderos pidiendo el aguinaldo mientras interpretaban villancicos de puerta en puerta sin permiso previo de la Delegación del Gobierno.
     Por otro lado, centenares de agentes uniformados del BOBU (cuerpo de bedeles, ordenanzas, botones, y ujieres) realizaron una redada inspeccionando los belenes instalados en los edificios del país. Así, fueron desalojados de todos los nacimientos José, María y el niño Jesús por ocupar ilegalmente el Portal de Belén (monumento histórico-artístico protegido por la ley). También se detuvieron a un número indeterminado de belicosos pastorcillos que se opusieron al desalojo. Además, se multó al buey y la mula, por ensuciar con sus deposiciones un edificio de interés histórico y a los propietarios de los nacimientos que tenían entre sus figuritas la del caganer por atacar a la decencia y moral pública.
      Brigadas de gorrillas desplegadas por todas las ciudades multó a miles de individuos que asaltaban a los viandantes armados con sonoras campanas y les lanzan consignas subversivas (¡Oh, Oh, Oh!) mientras intentaban camuflar su identidad con un disfraz rojo y una barba postiza blanca que cubría su rostro e impedía su reconocimiento. Y un comando especial de la plantilla de auxiliares de vuelo de Iberia detuvo a Rudolph , el reno, apenas tomó tierra en el aeropuerto de Barajas por pilotar el trineo bajo los efectos del alcohol ya que presentaba evidentes síntomas de embriaguez (era incapaz de repetir “Pablito clavó un clavito, ¿qué clavito clavó Pablito?” y llevaba la nariz roja).
      En Nochebuena, miles de adultos fueron multados por eructar o lanza a la atmósfera gases invernaderos por vía anal durante la emisión del discurso de SM el Rey y los bebés que hicieron popó se quedaron sin postre aquella noche. Además, fueron sacrificadas más de cincuenta mil mascotas que emitieron algún sonido irreverente (ladrido, maullido, ronroneo, gorjeo…) mientras sonaba el himno nacional.
     Todos los vigilantes de parking del país desplegaron una operación conjunta el último día del año para atrapar y multar a los energúmenos que abarrotaban las plazas públicas alrededor de las doce de la noche, por asistir a concentraciones previamente no comunicadas y por lo tanto no autorizadas por la Delegación del Gobierno. En Madrid, la alcaldesa estrenó el camión antidisturbios con cañón de agua para dispersar al gentío de la Puerta del Sol lanzando por su cañón relaxing café con leche. Y miembros del CACA (Cuerpo de Agentes Controladores de Accesos) repartidos por todos los cotillones celebrados en nuestra piel de toro, multaron a cientos de individuos que enmascaraban su identidad disfrazados con antifaces, gorros ridículos y narices con bigote postizo mientras ejecutaban todo tipo de conductas sospechosas en los tiempos actuales: sonreír, cantar, abrazarse…
     En toda España, miles de inmigrantes ilegales disfrazados de Reyes Magos fueron  arrestados durante la cabalgata del día cinco de enero por comandos especiales de revisores de la RENFE para ser repatriados en tren a sus países de origen. La cabalgadura del rey Melchor fue detenida en Madrid acusada de tráfico de drogas ( el aspecto del animal despertó las sospechas de los avispados guardias jurados del zoo y, tras un largo interrogatorio, el facineroso bicho terminó confesando ser un camello). En Barcelona, los niños de la Escolanía de Montserrat multaron con 3000 euros a un grupo de padres que hacían fotos impunemente a sus niños junto a las carrozas reales cuando la cabalgata pasaba frente a un edificio oficial de la Generalitat y les obligaron a borrar las imágenes. Todos los pajes de la cabalgata de Valencia -muy probablemente manteros disfrazados- fueron dispersados a garrotazos por una cuadrilla de respetuosos controladores de obra gitanos cuando la comitiva real pasaba por delante de un edificio en obras del casco histórico. Además, les fue requisada la mercancía –supuestamente copias ilícitas de gran calidad de juguetes de marca- para que los churumbeles de los controladores comprobaran fehacientemente la legalidad de las copias jugando con ellas en chabolas y descampados.
     Pero no hay mal que cien años dure. Pasadas las fiestas, volvió la Liga y la Champions. Con el primer partido, remitió la violencia del populacho y regresaron las pacíficas manifestaciones culturales de los hinchas de los equipos de fútbol. Todo legal y ordenado gracias a la autorización administrativa concedida por la Delegación del Gobierno para toda la temporada: cada seguidor podía romper un escaparate, lanzar cariñosamente cien botellas de vidrio a la policía y quemar un máximo dos contenedores de basura por partido. Y, cada semana, la misma apacible rutina. De nuevo los hombres de buena voluntad podían disfrutar de su paz.
  

FELICES FIESTAS

miércoles, 20 de noviembre de 2013

GRACIAS POR LA CORNAMENTA, PARIENTA.


     Mi vida estaba estancada. Pese a haber terminado la carrera de informática, seguía currando de administrativo en la misma oficina del supermercado al que entré a trabajar cuando aún estaba estudiando. Era un empleo sin futuro en el que no me realizaba, pero me agotaba sólo de pensar en el esfuerzo que me supondría ponerme a buscar otro mejor. Algo parecido ocurría con mi matrimonio, al que llegué después de casarme con una cajera del mismo supermercado que fue la primera novia que tuve en mi vida. La pasión se había consumido hacía mucho tiempo y ya no recordaba la última vez que habíamos hecho el amor. De manera que dedicaba el tiempo libre que me dejaba el trabajo y las tareas del hogar, que debía realizar para no enzarzarme en extenuantes discusiones con mi mujer, a jugar con la videoconsola en el sofá del salón, lo que me permitían llevar una excitante vida virtual sin quemar ni una caloría ni sufrir estrés psíquico. Hasta que un día otoñal mi mujer se plantó ante mí y me dijo: “Fernando, te dejo. Me he liado con Manolo y me voy a vivir con él”. Manolo, el señor Manuel para mí, era el dueño del supermercado en el que trabajábamos. 
     Mi primera reacción fue de rabia por la traición y odio hacia los adúlteros. Pero estos sentimientos tan negativos cansan mucho, así que al cabo de un par de horitas se me pasó el enfado y me puse a jugar a Call of Duty. Ya me había recuperado de la cornamenta cuando, apenas unas semana más tarde, el señor Manuel me despidió. “Lo hago por ti. Para evitarte el sufrimiento de vernos juntos todos los días”, me dijo con carita de pena. Tras una agotadora hora de mala hostia, estaba al borde de la extenuación así que me olvidé del asunto y me puse a jugar a Tomb Raider.
     A pesar de que Dios me había bendecido con la infertilidad y no teníamos hijos, mi ex se quedó con nuestro piso. Y, como el subsidio del paro no me daba para un alquiler, tuve que irme a vivir con mis padres. Fue genial. Entonces me di cuenta de la suerte que había tenido. Fue como volver a ser adolescente. Ropa limpia, guisos caseros, palabras cariñosas… de todo se encargaban ellos. Nada que ver con el matrimonio. Como encontrar trabajo estaba tan mal, no tenía que hacer nada en todo el día y pasaba largas sesiones en el sofá jugando son mi PlayStation. Fue entonces cuando me enganche al Splinter Cell , el mejor videojuego de espías del mercado, y me metí en la piel de Sam Fisher, el agente encargado de detener a los terroristas del juego. Así pasé un par de meses. En el centro del  sofá quedó marcada la forma de mi abundante anatomía. Era un molde que actuaba como un agujero negro y engullía cualquier persona que tuviese la osadía de sentarse a ambos lados del sofá (mis padres). 
     Un día mis progenitores, hartos de ser abducidos por el sofá, decidieron estimular mi espíritu emprendedor (me amenazaron con que si no levantaba mi gordo culo del sofá y me realizaba trabajando antes de un mes, dejaría de alojarme bajo su techo). Estábamos cenando y en la tele daban las noticias. El ultimátum me dolió mucho. Encima que les hacía compañía y cuidaba de ellos… La rabia me duró todo el tiempo que Matías Prats empleó en presentar el asunto del espionaje masivo de los servicios secretos americanos a ciudadanos de nuestro país.
     Aquella misma noche, nació mi empresa: la CNI (Compañía de Nuevas Identidades). Durante los días siguientes dediqué todo mi tiempo y mi esfuerzo a poner en marcha el negocio. Conté para ello con la inestimable colaboración de mi ex mujer y el señor Manuel, que fueron piezas clave para probar la eficacia y eficiencia de los productos desarrollado por CNI.     
     Conectándome a Internet en locutorios de paquistaníes repartidos por toda la ciudad, elaboré dos perfiles completos para utilizarlos en Facebook, Twiter, Myspace y Tuenti con los nombres de SALIB AL JALAR y FATIMA EL CHICHI y les coloqué una foto retocada con photoshop de mi ex jefe, en la que aparecía con barba larga y chilaba, y otra de mi ex mujer con velo islámico. Les puse la dirección de la casa en la que residían los dos, que eran aficionados a la lectura del corán, que habían visitado Pakistán, Afganistán, Arabia Saudita , Irak, Siria y Líbano, que no les gustaba la televisión, la música ni el cine occidentales, y que les interesaba la oración del amanecer.
     También abrí varias cuentas de correo electrónico en distintos servidores a nombre de estas nuevas identidades a las que después enviaba mensajes desde otras cuentas inventadas. Después establecí un intercambio de mensajes en las redes sociales y una correspondencia ficticia por email en la que procuraba que apareciesen las palabras clave: bomba, Hamas, ataque, suicida, paraíso, infieles, Al Qaeda, explosión, mártires, radiación, gas venenoso, ántrax, policía, milicia, resistencia, Chechenia, Afganistán, demonio, nuclear, secuestro, rehenes, inmolarse mola…
     Pasadas unas semanas, en las que realicé un seguimiento minucioso de los movimientos de la pareja de adúlteros, hice que los mensajes que se intercambiaban AL JAR y EL CHICHI con sus ficticios compinches mencionara la realización de una acción inminente de castigo al infiel americano atacando uno de sus iconos: un restaurante de McDonals. Concreté el lugar: el atentado sería contra el McAuto de mi ciudad, al que acudían el señor Manuel y mi ex todos los viernes después de cerrar el supermercado para recoger su cena, y la fecha: el último viernes de noviembre. Y esperé.
     Ya ha pasado una semana de la fecha señalada y la parejita ha desaparecido sin dejar rastro. Nadie sabe dónde se encuentran, pero yo creo que están disfrutando de unas merecidas vacaciones con todos los gastos pagados en hotelito romántico de Alcalá-Meco, El Puerto de Santamaría o Navalcarnero. En el mejor de los casos, puede que estén gozando del magnífico clima del Caribe, concretamente en Guantánamo. Ellos se lo merecen, nunca nadie hizo tanto por mí.
     Gracias a una agresiva campaña de marketing Internet, creé unas mil identidades falsas que recomiendan nuestros servicios a todos sus amigos en la red, la CNI comienza a recibir encargos, sobre todo de políticos. Me paso el día trabajando de locutorio en locutorio, he bajado de los cien kilos, el sofá ha recuperado su forma original y mis padres han dejado de acosarme.
     Así que ya saben, amigos cornudos y cornudas, sin apenas esfuerzo y por muy poco dinero podrán recompensar adecuadamente a sus infieles parejas. Sólo tienen que enviarnos un email a:  astadosagradecidos@gmail.com